Capítulo 11
Aymara junto a su suegra, llegan a un restaurante. Puede ver la mesa a dónde se dirige su suegra, hay dos mujeres de la edad de la señora Griselle.
—Hace mucho que no sabíamos de ti, que gusto verte de nuevo —la abraza la pelinegra.
—Nos enteramos que tú hijo se casó, quedamos decepcionadas al no recibir invitación de su parte —le reprocha la castaña dándole un abrazo.
—Lamento informarles que ustedes no fueron las únicas a las que no invitaron ni siquiera nosotros, que somos sus