Lara lo observó y le pareció que una vena se le dilataba en el cuello. Estaba en verdad molesto.
— Yo… ¡No sé de qué diablos hablas! — Dejó salir fingiendo demencia y dándole la vuelta para echar a andar de regreso al interior del salón.
Waylon alargó la mano y atrapó el brazo de la chica a medio camino haciendo que se detuviera de golpe.
— ¿Pero qué haces? — Ella bufó intentando zafarse de su agarre.
— Responde a mi pregunta, Lara, ¿Estabas coqueteando con ese tipo?
La mandíbula de Lara cayó a