Walter observó el espectáculo de soslayo, y sintió compasión por la rubia cuando el caracol pasó derrapando a escasos centímetros de su plato.
Había descubierto que la chica no era de “sangre azul” desde que la vio, y eso le simpatizó.
Siempre le preocupó que Waylon se codeara solo con gente con status inalcanzable para el resto de los mortales, y que eso eventualmente lo endureciera y lo convirtiera en un hombre despreciable e inhumano, un riquillo déspota.
Pero que su prometida no fuera del c