— No dejaré que le hagas daño a Walter, ¡No te lo permitiré! — Lara chilló con impotencia levantándose del suelo y acercándose a Walter para tomarlo de la mano y llevarlo fuera de la habitación, pero Rowdy fue más rápido que ella y se abalanzó sobre la chica forcejeando con ella.
— Suéltame, Rowdy, ¡Suéltame ya! — Lara luchó contra sus fuertes brazos, parecía que hacía un siglo se había acurrucado en ellos ilusionada y pensando que era el hombre más maravilloso del mundo, pero ese velo que cubr