Lara observó el sobre por un rato antes de abrirlo, al fin se animó a sacar la lista con las instrucciones.
Iban desde ubicar un casillero postal en una dirección que estaba ahí apuntada, hasta entregar en otra dirección lo que encontrara en dicho casillero, entrevistándose con un señor X con un apellido impronunciable que ella supuso que sería el fulano abogado del cual Walter le había hablado.
La rubia observó la llave y ató cabos. Estaba segura de que abriría el casillero postal, necesitaba