Un sentimiento de confusión profundo se instaló en las entrañas del CEO, enterrando las garras afiladas en sus vísceras y amenazando con destrozarlo de a poco, dolorosamente y desde dentro, con saña, con premeditación, como si fuera la única manera de purgar sus propias culpas, porque, en algún punto, cuando creyó que toda su frustración y su odio saldrían tras Lara por la puerta cuando ella abandonó la habitación para ir a dormir con Teo, no hicieron más que regresar con su dedo acusador para