Como era de esperarse el hombre no durmió nada aquella noche, o lo que quedaba de ella. la imagen de Lara saliendo de una habitación del hotel con Rowdy tras ella como Dios lo había enviado al mundo, era mucho qué procesar.
Se encontró dando vuelta, tras vuelta en la cama, hasta despertar a Lara.
— Cariño, ¿Te pasa algo? Te noto inquieto — La rubia preguntó con la voz adormilada, y completamente ajena a lo que estaba ocurriendo.
Su esposo dejó escapar un bufido bajo que le indicó a la chica que