Las manos femeninas acariciaron su cuello y sus hombros, y bajaron por su espalda como las alas de una mariposa, volvieron a subir y luego de masajear con contundencia su cuello, lo rodearon buscando su pecho bien formado.
Él pudo sentir un par de pechos desnudos y bien formados aplastarse contra su espalda y de inmediato su entrepierna comenzó a calentarse.
— Me alegra mucho que te guste…
Waylon escuchó la inconfundible voz de su ex y ahora esposa de su hermano y se petrificó en el sitio mient