Mundo de ficçãoIniciar sessãoERASMUS
En el pasado, me han dicho varias veces que mi nombre no me pegaba. Que debería haber tenido un nombre menos atractivo, algo más propio de un delincuente.
Al principio, me culpé a mí mismo por aquella situación. Estaba convencido de que, si no hubiera nacido, la humilde familia en la que crecí no me habría llamado Erasmus. Pero… cuando conocí a Edward Storm por pura casualidad, comprendí







