Lucas
Cuando regreso a casa la encuentro profundamente dormida y me alegro de que al final haya podido descansar.
—Mi hermosa Lila…— le decía mientras acariciaba su cabello.
Veía su cara secándose de las últimas lágrimas, como si aún dormida hubiese seguido llorando, su corazón hecho pedazos. En su mano tenía esa ropa de bebé, era un pequeño trajecito.
Tenía algunas manchas, como si había estado guardado en algún lugar, no sabía de dónde lo había sacado. Pareciera que todo esto había hech