POV: Mariana
Lugar: Mansión Anchorena
Llegué a la mansión a las ocho de la mañana, puntual, aún con el cabello aún húmedo de la ducha rápida en mi departamento y el cuerpo todavía pesándome por las pocas horas de sueño. Una taza de café para llevar que me había comprado en la estación del tren aún reposaba sostenida en mi mano. La noche anterior había sido eterna, entre el agotamiento de las clases, el viaje de regreso con Mauricio y el peso de mis propios pensamientos, estaba seca. Mi mente en