POV: Elías
El silencio en el pasillo de la mansión era sepulcral, interrumpido únicamente por el murmullo amortiguado de Clara y John dentro de mi habitación. Me apoyé contra la pared opuesta a la puerta de caoba, sintiendo que mis piernas, todavía débiles por las seis semanas de inactividad, temblaban bajo mi peso. Mi corazón latía con una cadencia pesada, no por el esfuerzo físico que me habían exigido evitar a toda costa, sino por el terror puro.
Había vuelto a casa esperando poder tener red