Capítulo 49.- Una mano amiga.
Siento que alguien hace suaves caricias en mi cabello, quiero despertar, pero los párpados me pesan y no puedo despertar.
—Reina, ¿Cómo te sientes? —pregunta una voz que es familiar—. Te pido perdón, no quiero que sigamos peleados, no puedo vivir sin ti.
Abro los ojos de golpe encontrándome con la mirada de Mauricio. Por un momento quiero abrazarlo, besarlo y olvidar todo lo que pasó, pero algo en mi interior no me permite hacerlo.
—Me siento bien, no tienes de que preocuparte. —me cruzo de bra