Capítulo 118.- Una nueva esperanza.
Estando a pocos minutos para terminar la jornada laboral recibo una llamada en mi celular. Al ver el número me doy cuenta que se trata de mi esposa. Lo más seguro es que llame para recordarme la comida en casa de su padre y por ello respondo inmediatamente.
—¿Cómo se encuentra mi tesoro?
—Un poco cansada, pero bien amor. —responde con dulzura—. Llamaba para recordarte la comida con mi padre. Espero no se te haya olvidado.
—Claro que no mi reina hermosa, nunca se me va a olvidar algo que es tan