De tu mano, cuelga mi esperanza
Anastasia
Como si hubieran pasado semanas y no solo unas cuantas horas, me refugio en los brazos de Gabriel, sintiendo que mientras este a su lado, envuelta por su calor, nada puede hacerme caer de rodillas. Pero sé bien que solo es una ilusión y mi realidad es mucho más aterradora, porque al verlo aquí, saber que hizo sus responsabilidades a un lado por brindarme su apoyo en este momento, hizo que tomara una decisión irreversible. Dolorosamente irreversible.
No