Mi propio espacio para crecer
Anastasia
Luego de abrir los lindos obsequios, que todavía estoy pensando en si es correcto o no recibir, porque se ven demasiado costosos y jamás en la vida podría devolverles algo parecido, estamos en mitad del desayuno. Mantenemos una conversación agradable en la cual evitamos tocar ciertos puntos sobre mi estadía en el centro de salud mental, porque aunque muy listo y maduro, Max sigue siendo un niño que no debe de involucrarse en temas de adultos.
Antes me dab