Eres el camino, pero ansío que te vuelvas mi destino.
Anastasia
Me miro en el espejo y trato de convencerme de que me veo bien. El vestido que uso es de color blanco, no es ajustado, pero tampoco demasiado suelto, cae bien en mis curvas y además, funciona tanto para una cena casual como para ir a un restaurante un poco más elegante. Es obvio que no quiero ir a uno de esos lugares en donde hasta respirar tiene un precio costoso en el menú, además no sé cuándo pueda volver a verlo.
Me costó mucho