Horas antes...
Matteo se encontraba perdido en sus pensamientos, la angustia y la falta de noticias lo atormentaban. La familia Giordano ya había llegado hace horas, y Anna intentaba insistentemente hacer que su hijo se alimentara.
— Por favor, come algo. — Insistió mientras Matteo suspiraba y asentía, tomando un vaso de jugo de la bandeja.
— Tengo miedo, mamá. — Confesó en un murmullo.
— Todo saldrá bien, mi querido, pronto Aurora estará con nosotros. — Dijo ella, y él suspiró, permaneciendo e