Capítulo 81: No soy culpable.
En una lujosa y acogedora habitación de la casa del poderoso CEO Fiorentino, se extendía una vista deslumbrante: los antiguos edificios iluminados de la ciudad de Florencia y la majestuosa silueta del Duomo, brillando con todo su esplendor.
Las gemelas Clara y Cristal, dormían plácidamente en una amplia cama.
Clara, que había llegado despierta al país, se había dejado vencer por el cansancio durante el viaje en limusina.
La deslumbrante mujer rubia, se detuvo un instante, contemplando la v