Capítulo 139: Un terrible reencuentro.
—¡¿Cómo puedes ser tan cruel conmigo?! ¡No soy tu maldito juguete, Angelo! —gritó Cassandra, nuevamente forcejeando.
El vehículo oscuro polarizado, seguía su rumbo. Cassandra ni siquiera prestaba atención a su alrededor, su mente llena de ira contenida, incómoda, entre los brazos de ese italiano y sentada en su regazo.
Angelo por supuesto, ignoró sus quejas, su penetrante mirada azul, analizando cuidadosamente el cuerpo de esa mujer rubia.
Observó el anillo de compromiso en su dedo anular