Capítulo 122: La amas, no te engañes.
✧✧✧ En la actualidad. ✧✧✧
Al día siguiente. En la mansión del CEO Fiorentino.
—¿Qué es esto? —preguntó Angelo fríamente, al ver el sobre que su amigo, Antonio Rossi, dejó sobre su escritorio.
—No quería decirte, hasta confirmar con más pruebas.
—¿Confirmar qué?
—¡Solo abre el maldito sobre, hermano! —se dejó caer Antonio en una de las sillas acolchadas frente al escritorio del CEO Fiorentino.
Angelo exhaló con molestia, comenzando a abrir el sobre.
—Estoy muy ocupado ahorita