14 de Septiembre — 06:55
Jueves
Apenas pude dormir esta noche por el temor a lo que podría pasar en este plan loco. Desde que me desperté estoy esperando un correo con el vídeo de la confesión, pero hasta ahora nada.
— Buenos días. — Saludé a Sônia y Célia. Las dos estaban montando la mesa del desayuno.
— Buenos días. — Ambas respondieron.
— Ya voy a traer los huevos revueltos del señor. — Dijo Célia. Agradecí y me serví un café.
— ¿Lívia va a desayunar con usted hoy? — Preguntó Sônia.
— Creo q