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13:38
— Aquí es tan bonito. — Sonreí sintiendo los brazos de Rafael alrededor de mi cuerpo.
— Lo es. — Besó mi cabeza. — ¿No vas a entrar al mar? El agua parece estar muy buena.
— Quería entrar contigo, pero no te sueltas de ese teléfono. — Puse los ojos en blanco y lo miré. — ¿Qué tanto resuelves? Pensé que se suponía que era un día libre.
— Y lo es, ahora vamos a entrar. — Cambió de tema y me cogió en brazos. Estaba a punto de protestar cuando el agua fría se apoderó de mi cuerpo.
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