12 de Abril — 16:57
Miércoles
Doblé la esquina sintiendo que la rabia se apoderaba de cada parte de mi cuerpo, salí de la empresa más temprano para ir tras Márcio, conozco su tipo, va a intentar huir con el dinero que ya consiguió.
Logré rastrearlo y su ubicación dio en una casa alejada de la ciudad, cerca de un aeropuerto clandestino.
— ¿Ya estamos llegando? — Preguntó Lívia impaciente. No pude quitarle la idea de venir conmigo de su cabeza, esa atrevida sabe bien cómo convencer a alguien.