---
No sé si después de haber sido traicionado por Márcio debería confiar en alguien, pero durante mi conversación con Henrique sentí confianza en él, el tipo no titubeó en ningún momento, tanto en palabras como en miradas, discutimos precios y acordamos trabajar juntos.
— ¿De qué están cotilleando las doncellas? — Henrique preguntó asustando a las dos.
— Dios, pareces un fantasma. — Lívia refunfuñó y le lanzó una almohada a Henrique.
— Ustedes son demasiado asustadizas. — Rió. — Vamos, amor.
—