---
04 de Febrero — 02:21
Sábado
Desperté con mi teléfono sonando. Refunfuñé estirándome para cogerlo y el nombre ridículo que Rafael puso en su contacto brillaba en la pantalla.
— ¿Qué pasa a esta hora, Rafael? Es de madrugada. — Murmuré frotándome los ojos.
— Hola, perdón por despertarla, pero su contacto estaba guardado como prometida. — Una voz extraña me hizo sentarme alerta.
— No hay problema, ¿cómo consiguió este teléfono?
— Su prometido está borracho sin poder pronunciar una frase coher