El hombre ladeó la cabeza y la miró. Janet no se contuvo y se quejó: "Esta propuesta de matrimonio no es romántica en absoluto. Tampoco hay boda, así que no la reconoceré. No fantasees con eso".
Liam le respondió con un indiferente encogimiento de hombros. "Está bien, siempre que la ley lo reconozca".
Janet se quedó sin palabras.
Pronto, el coche llegó al aeropuerto.
Janet vaciló cuando vio los boletos de avión que Liam le había preparado.
Pensó en la reacción de su padre cuando llegara a c