Janet lloró.
Sus lágrimas eran como un hilo de cuentas roto que rodaba por sus mejillas.
Se sentía como si hubiera un gran peso en su corazón. Tenía una sensación de inquietud en el pecho y una sensación indescriptible se extendió por ella, lo que provocó el temblor de su cuerpo.
Liam suspiró y la abrazó.
Los sollozos de Janet se hicieron más intensos. Ella tiró de su camisa y enterró su rostro en sus brazos mientras lloraba como una niña.
Habían pasado cinco años. Pasaron cuatro años separ