Inicialmente eran dos entidades distintas, pero ahora se habían fusionado en un todo sincronizado. Heather conservó su identidad, pero Hannah parecía haber perdido la suya.
El dolor en los oídos de Hannah se había adormecido, el sangrado había cesado y una inexplicable sensación de alegría persistía en su interior.
Ese día, Hannah sintió una rara propiedad de su cuerpo. Podría tener el control momentáneamente y tomar decisiones por sí misma, como perforarse las orejas a pesar del dolor. Fue