—¿Qué quieres decir, Eloise? —Preguntó Elizabeth mientras de mala gana cogía el teléfono de nuevo. Se mantuvo algo escéptica ante las intenciones de Eloise, pero decidió seguir escuchando, dado que se trataba de su hijo.
Eloise respondió:
—No mucho. Si logras que Joseph conteste la llamada, hablaré con él. No diré nada si decides no darle el teléfono. Tu hijo confesó ser responsable de todo, y Ya consulté a mi abogado. Probablemente tendría que esperar hasta los 40 años para salir de prisió