—¿Por qué viniste tan temprano? —Lily saludó a Alexander con una sonrisa. Cuando él se acercó, ella le tendió la mano, que él le rodeó la cintura sin esfuerzo. Los dos encajan perfectamente.
Al observar su afectuoso intercambio, Olivia se sonrojó levemente. Miró a su habitualmente impasible novio y llegó a la conclusión de que tal vez ella misma nunca experimentaría esa dinámica.
—¿Por qué no me dijiste que volverías a casa tan pronto? ¿Habrías considerado volver a casa si no hubiera apareci