—¿Ambos sufren de ceguera? ¡¿Tienes alguna idea de quién soy?! —Joseph gritó, tomando la aparente falta de respeto de los guardaespaldas como una afrenta.
La pregunta primordial hierve a fuego lento bajo la superficie: ¿quiénes eran estos centinelas? Joseph nunca los había conocido antes.
—Lo siento, pero se permiten visitas no autorizadas —Los dos guardias permanecieron imperturbables, una apariencia de indiferencia cubría su comportamiento sin verse afectados por sus protestas.
—¿Necesit