Nadie habría esperado que Frank fuera tan atrevido como para hacer algo así a plena luz del día. Lily le agarró la muñeca con una mano y se la retorció con todas sus fuerzas.
“¡Gah!”. Fue tan doloroso que Frank gritó. Sin embargo, se quedó clavado en el sitio.
Lily metió la pata porque olvidó que los extranjeros tenían físicos diferentes, ya que la muñeca de Frank era más gruesa. Además, tenía poca fuerza, así que lo único que pudo hacer fue retorcerle la mano sin romperle la muñeca.
Sin que