“Lily, ¿estás loca? ¡Estás actuando como un perro rabioso! ¿Qué crees que estás haciendo?”. Nathaniel empezó a gritar desde el otro extremo de la llamada tan pronto Lily contestó.
Afortunadamente, Lily había esperado que actuara de esa manera, así que se aseguró de que el teléfono estuviera lejos de sus oídos.
Lily no se enojó en absoluto ante sus insultos. Sonrió de forma engreída y contestó con frialdad: “Señor Hall, un perro rabioso muerde a cualquiera que encuentre a su paso. Sin emba