Capítulo 39 – De alta otra vez.
Noah se adentró en la habitación de hospital en la que se encontraba internada Sophia, sosteniendo un ramo de rosas rojas aterciopeladas entre las manos.
La tenue luz de la habitación creaba un ambiente íntimo y acogedor, perfecto para ellos.
Los ojos de Noah se encontraron con los de su esposa, y, en ese instante, el mundo a su alrededor desapareció, dejando espacio solo para ellos dos.
—Lo siento —dijo Noah un tanto incómodo—. Quería traerte un obsequio, y, aunque no sé si te gustan las flore