“Sí”.
Luna lo miró con seriedad. “Después de todo, en la familia Lynch, valgo un millón de dólares. Pedir un aumento no es demasiado, ¿verdad?”.
“No lo es”. Joshua bajo el cheque y se reclinó. Cambió a una postura más cómoda y miró a Luna. “¿Me trajiste este cheque solo para poder pedirme un aumento?”.
Entre los dos, Joshua era el que estaba sentado mientras ella estaba de pie, además él tenía un aura tan abrumadora que Luna sintió que era menospreciada.
Luna asintió. “Por supuesto”. Su rost