Luna no fue a visitar a Natasha en el hospital. En cambio, tomó un taxi hasta la comisaría.
El oficial de turno la rechazó de manera justa. "El sospechoso todavía está siendo interrogado, nadie puede verlo".
"Entonces, ¿cuándo podré verlo?".
El oficial miró su reloj. "En otras tres o cuatro horas".
"¿Tres o cuatro horas?". Luna se sentó en el banco. "Yo esperaré".
El oficial la miró sorprendido, pero no dijo nada mientras se marchaba.
Luna se sentó en el banco desde la tarde, hasta que cay