Toda la atmósfera del lugar era tan incómoda que casi la asfixiaba.
Luna dejó escapar un suspiro y miró a Joshua. "Admito que te malentendí, pero...". Ella levantó la cabeza para mirarlo. “No creo que sea del todo mi culpa. Después de todo, estos hombres estuvieron una vez bajo tus órdenes, ¿no es así?”.
Joshua asintió. "Sí, eso es cierto, pero no me refiero a eso, Luna”. Su mirada no se apartó de su rostro. “Eres la madre adoptiva de Neil y de Nellie. Me alegra que te preocupes tanto por ello