Gwen ya no pudo oír nada de lo que Steven dijo después de aquello.
Se mordió el labio y, a pesar de que su mirada permanecía fija en la pantalla del portátil, sus pensamientos ya se habían alejado mucho, mucho.
En esos días, todas sus interacciones y conversaciones con Steven pasaron por su mente.
Luego, un recuerdo de Luke.
Los dos estaban tumbados en el tejado a medianoche, mirando las estrellas, con los brazos de Luke alrededor de ella.
Él curvó los labios en una sonrisa y dijo: "Gwen, a