"¡Lo malentendiste!".
Desgraciadamente, los intentos de Nikki de convencer a Jim no pudieron influirlo, sobre todo por la forma en que ella tartamudeaba en sus palabras.
Jim entornó los ojos. "No confesarás, ¿verdad?".
¡La fuerza en su agarre se intensificó, era lo suficientemente poderosa como para levantarla del suelo y para potencialmente romperle el cuello si él continuaba!
Nikki sólo pudo luchar. "Te estoy diciendo la verdad. ¡No te mentí! ¡Yo…!".
Nikki, en este punto, apenas podía for