—Si está en mis manos, claro.
—Necesitocomprar condones puedescomprarlos pormí —dije tan rápido que seguro no me entendio.
Supe de inmediato que estaba muy roja y sentía mucho calor.
— ¿Qué? —gritó Arlen.
—Shh… Ethan está dormido. Mira, mientras tenía los dolores del parto una enfermera me dijo que si hubiera usado anticonceptivos no tendría esos dolores. Arlen me miró con los ojos entrecerrados.
—Sí, Ciara, yo te los compro —me dijo, pero no pude identificar el tono de su voz; no estaba segura