Me dio rabia ver que estaba utilizando a Ethan de esa manera y sin más moví mi pie y le di un pisotón. Demasiado infantil mi conducta, tal vez, pero me sentí tan bi importó. — ¡Ay! —gritó Arlen.
— ¿Qué te pasa papito?
—Nada, me pegué con algo —dijo entre dientes. Emmeran seguía ausente y Alina se había refugiado en su recámara. Arlen se fijó en su hermano y su cara se llenó de preocupación, se acercó al sofá y se sentó junto a él.
—Emmeran ¿Qué tienes? ¿Por qué estás así?
—Yo… yo no puedo da