Narra Ciara:
Era ya la tarde, Arlen había ido a casa después de convencerlo y estaba sola, aburrida, entendí a Miriam, yo tenía unas horas en reposo y sentía que me moría de hambre, no tenía nada que leer, ni siquiera tenía mi celular conmigo para poder leer algo o revisar el Facebook. La puerta se abrió, era la doctora, con su séquito de estudiantes, creo que eran diferentes a los anteriores, me daba algo de pena que todos me miraran, pero suponía que era algo normal.
—Bueno, Señora Chadburn,