Owen
La mirada de Grace me perforaba, intensa y cargada de emociones no expresadas. Estaba sentada en el borde de esa cama improvisada, una figura de resiliencia y fuerza en la penumbra del búnker. Mientras tanto, yo me encontraba apoyado contra la puerta con los brazos cruzados, mi postura un intento fallido de mantener una distancia emocional que mi corazón se negaba a reconocer.
—Creo que ese es un baño, —dijo de repente, rompiendo el silencio entre nosotros. Con un leve movimiento de cabeza