Owen
Sin embargo, Grace no estaba paralizada por el shock como yo. En lugar de eso, aprovechó mi momentánea incapacidad para reaccionar, un testimonio de su astucia y habilidad para adaptarse rápidamente a la situación. Con un movimiento fluido y preciso, me derribó, invirtiendo nuestras posiciones con una facilidad desconcertante. De repente, me encontré en el suelo, mirando hacia arriba, mientras ella se ponía de pie, lista para atacar.
El cambio en la dinámica fue tan abrupto como desconcert