Amelia.
Estos días han sido los peores de mi vida pero e usado mi personalidad amable para ganarme la confianza del hombre que me cuida, incluso me quito la venda de los ojos y me deja sentarme a la mesa que hay aquí para poder comer algo, no es mucho pero no me deja pasar hambre solo me pide que cuando alguien se acerque me debo de apresurar y sentarme en el suelo, no eh vuelto a ver al príncipe asta ahora cuando me vuelven a poner la venda en los ojos y me sientan en la silla frente a la mesa