De todo lo que imaginó encontrar, lo que sus ojos ven no estaba en la lista, entonces al diablo la buena educación.
— ¡¿Qué carajos haces?! ¡quita tus manos de mi novio!
Esto era el colmo, mientras ella se devana los sesos pensando qué le pasa, él está aquí dejándose manosear por Lys.
En la retina de Victoria se fijó la imagen de la mano de Lys acariciando la cara de Adrián que no hace nada para detenerla.
— ¡¿Victoria que haces aquí?!
Adrián saltó a un lado como un resorte, su cara pálida se