Mundo ficciónIniciar sesiónIntento mostrarme calmado delante de mi madre, para que no se preocupe más. Pero, no me es posible hacerlo cuando sé que las cuarenta y ocho horas posteriores al secuestro, son importantes.
— Está bien, madre. Comeré, ahora, regresa a descansar. — pido deseando que ella me deje solo para poder continuar con mi tarea.— En realidad, no voy a dormir.— ¿A dónde vas ahora? — pregunto confundido.&md






