capítulo 80: La reconciliación
Tres días después, la lluvia regresó a la metrópoli con una furia desmedida.
Emma intentaba mantener la rutina en el departamento. Había preparado la cena para Luna y la había acostado temprano tras leerle su cuento favorito. Sin embargo, el ambiente en la vivienda era de una tensión insoportable. Cada llamada telefónica desconocida le aceleraba el pulso; cada paso en el pasillo exterior la ponía sobre aviso.
A las nueve de la noche, el timbre del departame