capítulo 139: El edén de las rosas y el abrazo infinito.
capítulo 139: El edén de las rosas y el abrazo infinito.
El sol del pleno verano alpino despuntaba sobre las cumbres nevadas que rodeaban la finca de la familia Rossi en Ginebra, tiñendo el cielo de una gama exquisita de tonos melocotón, lavanda y dorado cálido. La brisa mañanera descendía de las montañas trayendo consigo el aroma fresco del pino, la tierra húmeda y la fragancia inconfundible de los miles de rosales en flor que adornaban los jardines privados de la residencia.
En el interior